jueves, 1 de septiembre de 2011

Capitulo 14: Jugando al escondite

Fuí caminando lentamente, para que me diese tiempo a descubrir las caras de todos los presentes. Sin embargo, por más que caminaba, intentando reconocer a alguien, no lo conseguía. Aquello más que una fiesta de adolescentes parecía una gala de premios. Me sentí un tanto perdida y también, porque no decirlo, decepcionada. Notaba cómo la noche se me escapaba, y allí estaba, buscando a Logan sin disfrutar ni una pizca con las chicas. Por un momento deseé no haber ido siquiera a la fiesta, pero pronto me sacudí esa idea de la cabeza, y me prometí a mí misma buscarlo durante un rato más. Por fin, lo encontré en el jardín exterior, solo, sentado en un sofá y con cierto aire de abatimiento. Tenía un cóctel en la mano. Pude observar cómo iba vestido: un frac negro, con una camisa blanca debajo, y una elegante pajarita del mismo color que el frac. Estaba guapísimo.
Cuando me vió, ya a pocos metros del sofá, se le iluminó la cara. Y a mí, también. Me senté a su lado, pero el sofá era bastante pequeño, así que estabamos bastante pegados el uno al otro, de manera que podía notar su calor a mi lado. Miré hacia el suelo. Observé nuestros pies. El mío era un poco más de la mitad que el suyo, lo que me hizo un poco de gracia. En aquéllos momentos, sólo se me ocurrían cosas estúpidas.
-Estás muy guapa. Como siempre.- me dijo, sonriendo ampliamente. No sabía que tenía aquella sonrisa, que hacía que la vista se me nublase y que no pudiese parar de sonreírle. Era especial. Él era especial.
-Tú tampoco te quedas corto.- le dije mientras lo miraba de arriba a abajo. Cada vez me parecía que estaba más guapo.- Matt me ha dicho que querías hablar conmigo.
-Ah, cierto.-me dijo mientras se levantaba. ¿Se iba? ¿Ahora que lo había encontrado?.- ven, te enseñaré una cosa.
Me levanté y me cogió de la mano. Pensaba que íba a presentarme a alguien, o a enseñarme la mesa de mezclas, lo que significaba entrar en la casa. Pero para mi sorpresa, me llevó a la parte de atrás, que estaba poco y mal iluminaba, lo que le daba cierto aire de siniestro. La casa estaba en medio de un pequeño bosque, por lo cual, mientras caminábamos juntos, se oían ruidos de animales. Después de unos escasos minutos caminando, que sirvieron para aislarnos más todavía de los demás, llegamos a una especia de placita. Tenía plantas y unos cuantos bancos. Pero en el medio, había una pequeña casetilla de madera, abierta al exterior, con barandilla. Logan se giró hacia mí, y tras dedicarme una última sonrisa, se volvió a girar y me arrastró con él, hacia adentro de la casetilla. Era bastante bonita y, cómo no, romántica. Se puso en frente a mí, y aprovechando la música que se escuchaba dentro de la casa, me agarró la cintura y me pegó a él. Nos cogimos las manos, y empezamos a movernos de un lado hacia otro.
-Logan, bailo como un pato.- le dije entre risas.
-Pues ya bailas mejor que yo.- me respondió,mientras él también se reía.
Apoyé mi barbilla en su hombro, respirando su olor. Cerré los ojos, y noté cómo Logan hacía lo mismo. Estábamos para hacernos una foto.
-Au.- soltó de repente.
-¿Qué pasa?.- le dije, separándome.
-Me has pisado.- me dijo, riéndose.
-Oh, lo siento.- me reí.- te dije que no sabía bailar. Los patos no nos dedicamos a eso, ¿sabes?
Se rió. Y en vez de seguirme la corriente, me apartó el flequillo de la cara, y me besó. Sentí cómo algo se desencadenaba en mi interior, impulsándome a no dejar que aquello parase. Quería haber estado así una eternidad, allí, en aquella casita, abrazada a él, besándonos. Y por un momento, me dí cuenta de lo que significaba para mí. ¿Cuántas veces había estado enamorada así? Algún cuelgue de niñas, pero ya está. ¿Cuándo había sentido que el corazón me estallaba, que no paraba quieto, que no era mío? ¿Cuantas veces le había entregado mi corazón a otro, exponiéndome a que me lo devolviesen hecho pedazos? Y sobre todo... ¿había experimentado la felicidad de querer a alguien, con esta intensidad, y ser correspondida? No paraba de repetirme: Madison Adams, ¿qué te pasa?
Logan se separó de mí, poco a poco, mientras descansaba sus manos en las mías. Frente con frente, con los ojos cerrados, entendíamos perfectamente al otro, cómo si hubieesmos escrito nuestros sentimientos con bolígrafo en la frente. Tragué saliva y suspiré profundamente, mientras abría los ojos. Él, con los ojos también abiertos, me sonrió ampliamente. Se separó un poco de mí, y tras esbozar una sonrisa más, me propuso:
-¿Qué tal si buscamos a los demás, patito?.- me guiñó un ojo.
Bajamos de la casita, cogidos de las manos, y volvimos a irnos por el camino por el que habíamos venido. El exterior estaba más lleno que antes, pero aún así, se notaba que la fiesta de verdad estaba dentro. Entramos y allí, en medio de la pista, bailando cómo unas locas, estaban Pam y Emma. Se me escapó un chillido nada más verlas, ruido que hizo que las dos se volvieran y me vieran. Soltaron el mismo chillido y se acercaron corriendo. Me solté de Logan y corrí a abrazarlas.
-¡Oh dios pensábamos que nunca más te veríamos!.- dijo Emma, mientras volvía a sollozar imaginariamente.
-¡Cuánto te hemos echado de menos! ¡Pensábamos que te habías ahogado en la piscina!.- soltó Pam, mientras se limpiaba las "lágrimas" de la cara.
-Pues no, no me he ahogado.- le reproché a Pam. Pusé morritos, y me fijé: ¡Lo no estaba!.- ¿qué pasa? ¿también habéis perdido a Loren?
-No, no la hemos perdido, se ha ido por su propia cuenta... prefiere al pelirrojo que a nosotras, qué triste...-dijo Pam mientras ponía morritos. Me apartó de delante suya y se fijo en Logan.- hey, Logan. No te quedes ahí rezagado.
Logan se había quedado detrás mía, un tanto cortado, sin atreverse a meter cizaña en la conversación. Me giré y me miraba con cara de: ¿qué hago? Le cogí la mano y lo arrastré dentro del corrillo que teníamos montado las tres.
-Emma, Logan. Logan, Emma. Presentados.-dije.- y ahora a maquinar. ¿Qué estarán haciendo Loren y el pelirrojo? Se aceptan apuestas.
-Se llama Jake...- dijo Logan, un tanto asustado.
-Sí, bueno, pero mola más llamarlo pelirrojo.- dije, mientras las otras dos se reían. Logan alzó las cejas, dejando una cara muy cómica.- bueno, vale, Jake... ¿tú sabes dónde pueden estar?
-Morreándose en el cuartillo de la limpieza.
-¿¡QUÉ!?.- soltamos las tres.
-¿Qué? No es tan raro... y conociendo a Jake, después de un bailecito, se la habrá llevado al cuarto de limpieza. Os lo aseguro.- dijo mientras asentía.
-Y a ella, ¿te la has llevado ya al cuarto de limpieza?.- dijo Emma mientras me señalaba.
Puse los ojos como platos y noté cómo me ponía colorada por momentos.
-No, no la he llevado. Todavía...- dijo Logan mientras me miraba, con una sonrisa pícara. - cuándo quiera la llevo.
Puse morritos y le asesté un suave puñetazo en el hombro, a lo que susurró un "ay".
Decidimos pasarnoslo bien por nuestra cuenta, y dejar a los otros dos a su bola.  Nos pusimos a bailar, o a intentarlo, en parejas. Sobre las doce de la noche, Matt apareció por la pista, y se puso a hacer el tonto con nosotros. Luego, cuando pusieron una canción lenta, para bailar unos agarrados a otros, Matt agarró a Pam, la cual no opuso resistencia. Logan me arrastró hacia él, cómo en la casetilla y empezamos a dar todos vueltas por la pista. Ví de reojo cómo Emma, al quedarse rezagada, le dió unos toquecitos a un chico que había en la mesa de mezclas y se puso a bailar con él. Era desde luego una pieza.
Y así, a lo tonto, se pasó toda la noche. Cuando eran las dos y media, decidimos llamar a Meg para que nos recogiese. Logan nos ayudó a buscar a Loren, a la cual no encontrábamos. Ya decididas a dejarla en la casa de Matt, con el pelirrojo dios sabe dónde, apareció, con los ojos un tanto desorbitados y mal peinada. A saber.
-Lo, tu madre nos espera fuera.- le dijo Pam.
-Ah, sí. Vamos.- dijo, y se dirigió como una flecha al jardín, para montarse en el coche.
-Bueno... adios Log. Ya nos veremos otro día.- le dijo Pam a Logan mientras se daban un abrazo. Luego, se giró y tras guiñarme un ojo, se fué hacia el coche.
-Yo también me voy ya...- le dije mientras me acercaba poco a poco a él. Seguía igual de guapo que al comenzar la noche.
-Ya... ¿sabes que te están mirando desde el coche?.- me dijo Logan, abrazándome mientras se reía.
-Lo sé. Se escuchan sus "susurros" desde aquí.- le dije mientras me reía.
Nos separamos poco a poco, y antes de girarme, le dí un rápido beso en los labios. Ya girándome para irme, le susurré:
-Gracias por todo.
Le sonreí una última vez y me monté en el coche. Dentro estaban bastante calladas. Cuando llevabamos un cuarto de hora en el coche, escuché unas voces:
-Lo, mañana no te escapas de contarnos lo qué has echo durante la fiesta...- le susurraba Pam a Loren al oído.
-Eso, eso, no te escaquées.- le dije yo.
-Mírala, nos ignora. Qué poca vergüenza.- empezó a decir Pam, indignada.
-Chicas...- nos llamó Megan.
-¿Qué?.- dijimos las dos al unísono.
-Se ha quedado frita.

3 comentarios:

  1. ME ENCANTA! Simplemente,es alucinante *_* Escribe mas,yo tambien quiero un Logan para mi! XDDDDDDDDDDDDD
    Bye! (:

    ResponderEliminar
  2. Jajajaja, el final me ha encantado *¬* Esta Loren, que a saber lo que ha estado haciendo xDDD
    Y yo, sonriendo como una tonta mientras estaban Logan y Mad a solas... Me alegro de que publiques tan rápido, yo me he quedado atascadilla -.-"
    Pues nada, a seguir con la novela, eh?
    Saludoos!!

    ResponderEliminar
  3. *__________*
    QUE BONITO!YO QUIERO A UN LOGAN TAMBIÉN ÑÑÑÑÑÑ.ÑÑÑÑÑÑ JAJAJAJAJA
    BESOOOOOS (:

    ResponderEliminar