Antes de nada, quería pediros perdón. No se me ocurría nada para escribir, y dejé de lado la historia. Tenía ciertos problemillas, y cuando se me ocurría algo, no tenía tiempo de escribirlo. Perdonadme de nuevo, por haberos echo esperar tanto. Y gracias por los premios, y por esperar con paciencia el capítulo 15. Os quiero <3 Comentad mucho, ¿eh? ;D
Cuando llegamos a casa, Meg nos dejó a mí y a Loren y acompañó a Pam a su casa. No se había quedado a dormir con nosotras porque al día siguiente tenía que madrugar para irse con sus padres a visitar a sus abuelos, que vivían a unas horas de allí.
En cuanto entramos, fuimos al cuarto. Todos estaban durmiendo, así que intentamos no hacer ruido. Mientras Loren deshacía su cama, yo me quitaba el maquillaje, ya con el pijama puesto.Me dolían los pies de tanto bailar, pero aún así, estaba feliz. Nos lo habíamos pasado genial, entre tanto baile y tanto hacer el ganso. Habíamos conocido a Emma, que era muy simpática y parecía que por fin, todo encajaba. Por fin nos sentíamos un grupo unido. Una pandilla de verdad.
En ese instante, me acordé de Logan. No pude evitar sonreír. Siempre recordaría la casetilla, el baile del pato, su beso, sus sonrisas... Cada vez que pensaba en él, me llenaba de alegría y no podía esperar a verlo otra vez. Tenía algo especial, que lo hacía único... Era algo que no había visto nunca. Algo que me fascinaba y me ponía los pelos de punta. Definitivamente, lo quería. Con todas mis ganas, realmente.
Me giré, ya con la cara limpia, y ví a Loren con una amplia sonrisa en la cara. Me quedé parada, con la espalda apoyada en la puerta del cuarto de baño. Ella levantó la cabeza, y tras deducir que había visto como sonreía, sonrió aún más.
-¿Y bien?.- le dije.
-¿Qué?.- me dijo, cómo si no entendiese mi pregunta. Se había metido en el vestidor, para ponerse el pijama.
-Tú. Jake. La fiesta.-le expliqué mientras me dirigía a la cama, para empezar a deshacerla.
-¿Quién dice que estuviese con Jake en la fiesta?.- me dijo desde el vestidor, con la puerta cerrada.
-Emma y Pam. Te vieron con él.
-Sí bueno, se acercó para saludarme.
-Ajá, y ¿por qué no me saludó a mí también?.- le pregunté, con cierta sorna.
- ¿Quizás porque yo le caí mejor?.- me dijo mientras abría la puerta. Como empezaba a refrescar por las noches, llevaba un pantalón gris con flores malvas pintadas, y una camiseta malva lisa de manga corta. Se había echo una cola de caballo, aunque tenía algún que otro mechón de su cabellera negra suelto.
-Claro, es verdad. Se le notaba en la mirada.- le dije mientras le sacaba le lengua. Lo se rió y se enjuagó un poco la cara.- venga, suéltalo ya. A Pam quizás la puedas engañar, pero a mí no.
-Bah, no hicimos nada del otro mundo. Charlamos, bailamos alguna que otra vez y nos tomamos una copa. Nada más.- me confesó mientras se secaba la cara. Vió mi cara de incredulidad, y con voz y mirada seria, me aclaró.- en serio, Maddy.
Suspiré, y me metí en la cama. Decía la verdad. Loren se acercó y tras darme un beso en la mejilla y "arroparme", se metió en su cama.
-Maddy, no te he preguntado por Logan. ¿Qué tal?.- me dijo sonriendo, incorporándose.
Yo también me incorporé.
-Muy bien.- le dije mientras le sonreía ampliamente. Ella ya sabía a qué me refería con eso.
-¿Habéis estado en el cuarto de la limpieza?.- me dijo mientras alzaba una ceja, y ponía morritos, a la vez que ponía una pose muy sexy.
-Oh dios, no.- le dije entre carcajadas limpias.-¿pero cómo sabías lo del cuarto de limpieza?
- Me lo comentó Jake. Dijo que era todo un don juan.-dijo entre carcajadas.- pero no nos desviémos del tema.
Abrí la boca para quejarme, pero no me dejó hablar.
-Te hubiera gustado ir, admítelo.- me dijo mientras se reía, tapandose la cara con la almohada para intentar ahogar el sonido.
Puse cara de ofensa y empecé a tirarle cojines. Me subí a su cama, y tras suplicarle que me hiciese un hueco, la abracé como si fuese un peluche.
-Bah, no te preocupes. Ya te llevará.- intentaba "consolarme" Lo, mientras me acariciaba el pelo.
-No quiero que lo haga.- le dije mientras me reía.
-¿Por qué? Seguro que lo dices para quedar bien.
-No, no lo digo por eso. Lo digo porque no sabría que hacer.
Me miró con cara cómica, alzando otra vez la ceja.
-Déjalo Loren, eres demasiado burra para entenderlo.
Empezamos a reírnos, y me tiró de la cama de un empujón. Me quejé en voz baja, y decidí irme a mi cama, para intentar dormir un poco. Aunque mañana no teníamos nada importante que hacer, tampoco quería levantarme muy tarde. Suspiré, y entre pensamientos, intenté dormir. No lo conseguí hasta que calmé mis sentimientos y me tapé la cabeza con la almohada, callando así los sonoros ronquidos de Loren.
Durante las dos siguientes semanas no hicimos más que aprovechar hasta el último minuto los pocos días de libertad que nos quedaban. Poco a poco, el verano se acababa, y con él, casi toda la diversión. Era cierto que, aunque empezasen las clases, quedaríamos casi todas las semanas, pero sabíamos que no era lo mismo. Además, para mí, era otro obstáculo más. Presentaciones, exámenes de reconocimiento, semanas en las que sólo me conocerían como "la nueva". Estaba harta de tener que intentar encajar en cada sitio en el que estaba. La verdad es que no era la primera vez que cambiabamos de hogar. Ésos últimos cinco años se me habían echo insportables. Ya había estado hablandolo con mi madre, porque dentro de unos años tendría que ir a la universidad, e íbamos a tener que asentarnos en algún sitio. Ella decía que siempre estarían las universidades a distancia, pero yo me había negado. Parecíamos nómadas, y estaba harta de no tener un sitio fijo, al que poder llamar hogar. Necesitaba sentirme de algún lugar, y no un juguete al que arrancan de los brazos de todos los niños.
Por fin, llegó el día. Aquel que tanto ansiaban unos y horrorizaba a otros. Yo me desperté acerca de las seis de la mañana, incapaz de dormir. Me consumían los nervios, así que decidí tomarme un café para calmarme un poco. La cafeína surtía un efecto completamente distinto en mí, no me aceleraba. Me tranquilizaba, y el olor me reconfortaba la barriga cuando me dolía, normalmente por los nervios. Un remedio casero, a mi parecer. Me preparé una taza, y después de añadirle un poco de azúcar me tumbé en el sofá. Elphie ronroneó, algo molesta, y se tumbó encima mía. Empecé a acariciarla, a la vez que ella me lamía la pierna, o en su defecto, el pantalón del pijama. Sonreí, y tras darle una última caricia detrás de las orejas, me levanté y me dirigí al cuarto, café en mano.
Loren todavía estaba dormida. Tenía una cara muy dulce cuando estaba en ese estado de coma profundo. Me dieron ganas de hacerle una foto, pero decidí no ser mala y dejarla domir en paz. Me senté en mi cama, y encendí el ordenador, con cuidado de no hacer mucho ruido. Tragué un pequeño sorbo de café y me dispuse a conectarme a twitter. Twittee un rato, comentando el asco que daba tener que empezar las clases otra vez, hasta que me harté. ¿Qué ser humano estaba despierto a esas horas de la mañana, twitteando? Nadie. Miré el reloj, y todavía eran las seis y media. Resoplé en voz baja, y me dí cuenta de que Loren estaba despierta, sentada en su cama, restregándose los ojos y con la maraña de pelo en la cara, tapándole esta.
-Buenos días, lirona.- le dije mientras me dirigía al vestidor, para ir decidiendo la ropa que me pondría.
-Buenos días.- me respondió con cierta dificultad, entre bostezo y bostezo.
Sonreí para mis adentros y solté la taza de café en la mesilla. Trasteé la ropa, hasta que me quedé con unos shorts vaqueros, unas medias negras rotas, una camiseta de Nirvana, y unas converses malvas. Lo dejé todo encima de la cama y tomé otro poquito de café. Miré a Loren, que seguía con aire abatido en la cama. Más que aire abatido, tenía cara de zombie. Entré en el cuarto de baño, y me vestí. Luego me limpié la cara un poco, para terminar de despertarme por completo. Cuando salí, Loren seguía sentada en la cama, con la mirada perdida. Le estaba costando arrancar.
-Venga, tía. Que al final llegaremos tarde y todo.-le dije, mientras le cogía del brazo y la llevaba al vestidor. Ella se bufó en voz baja y hurgó su ropa, hasta que encontró lo que quería. Un peto vaquero, una camiseta roja de manga corta y unas bailarinas también rojas. Se vistió, y bajamos juntas a la cocina. Mi madre se había levantado ya, y con la misma cara de zombie que tenía minutos antes Loren. Se estaba calentando un poco de café.
-¿Café?.- nos dijo bostezando, mientras alzaba la cafetera.
-No, gracias. Yo ya he tomado.-le dije mientras abría la despensa y sacaba un paquete de galletas.
-Yo si tomaré una taza.- pidió Loren mientras bostezaba y se sacaba unas magdalenas. Mi madre le llenó la taza de café, añadió un poco de leche y una cucharilla de azúcar. Le puso por delante la taza, a lo que Loren respondió con un gracias.
Desayunamos las tres en silencio, porque ninguna se encontraba con demasiadas ganas como para charlar. Nosotras dos empezabamos el instituto, y mi madre, el trabajo. Y la verdad... a ninguna nos entusiasmaba demasiado. Terminamos el desayuno, y Lo y yo subimos a coger nuestras mochilas. Bueno, Loren cogió su mochila, yo cogí mi bandolera vaquera de Converse, ya un tanto gastada, con dos chapas de los Rollings. Salimos de casa, andando lentamente, cómo si el mundo se fuese a parar en ese mismo instante. Íbamos charlando alegremente, aunque muy alegres no estábamos, la verdad. Pasamos a recoger a Pam a su casa, la cual iba con cara de haber estado llorando toda la noche.
-Pero tía... ¿ a tí que te pasa?.- le dijo Loren, mientras inspeccionaba su vestido de tirantes rojo, de cuadros, digno de Dorothy.
-Yo no quiero ir al instituto. Mejor dicho, no quiero estudiar.... ¿Sabéis que este año es de los más difíciles?.- nos dijo, asustada. A Loren se le escapó una carcajada, mientras yo intentaba taparme la boca, para silenciar mi risa.
-En realidad, será más difícil el año que viene. Con la selectividad y todo eso.- le aclaré, pero seguía mordiendose las uñas y susurrando cosas incomprensibles. Loren y yo compartimos una mirada de complicidad, y dejamos que el resto del camino Pam siguiese con sus paranoias, de que una tortuga ninja nos daría clase de gimnasia y de que Gru sería nuestro tutor. ¿Qué habría desayunado esa chiquilla?
Un cuarto de hora después, llegamos al instituto. Lo había visto antes de lejos, cuando llegué, pero tampoco me había fijado mucho. Era de ladrillo rojo, y tenía muchas ventanas. Rodeando el edificio, había un pequeño jardín, lleno de árboles y bancos, cómo si de un parque se tratase. En la entrada, unas escaleras descomunales hacían de asientos a estudiantes, que se sentaban a la espera de otros compañeros, o a que sonase el timbre.
Sin embargo, por mucha multitud que se agalopase en la entrada, pude distinguir a los chicos en las escaleras. Jake, con una camiseta negra lisa y unos jeans desgastados, llevaba una carpeta en la mano. Estaba hablando algo serio con Logan, el cual llevaba una camiseta de cuadros, también con jeans. Éste miró con asco la puerta de entrada, cómo si tuviese miles de chicles pegados. Otros dos chicos, los cuales no conocía, cerraban el corro. De repente, sonó el timbre, y la multitud se dispersó. Intenté seguir con la mirada a Logan, mientras nosotras ascendíamos por las escaleras, pero con tanta gente, acabé perdiendolo de vista. Escuchaba de fondo hablar a Pam con Loren. Discutían sobre si el aula 2.4 estaba en la primera planta, o en la segunda. Habíamos consultado las listas, y estábamos las tres juntas en clase. En primero de bachillerato, había dos clases: el bachillerato A, y el bachillerato B. Nosotras estábamos en el bachillerato B, junto con Jake. Logan estaba en el bachillerato A, y aunque me daba pena no poder hacer las prácticas de laboratorio con él, tampoco estaba muy triste. Al fin y al cabo, estaba con las chicas.
Por fin, corriendo, llegamos al aula 2.4. Estaba en la segunda planta, exactamente la cuarta aula, lo que decía Pam, pero Loren la ignoraba y nos había arrastrado por toda la primera planta. Por suerte, cuando fuimos a abrir la puerta de la clase, nos dimos cuenta de que venía el profesor detrás nuestra, y con sonrisas angelicales, le dimos los buenos días. Éste, con una mueca molesta, susurró un hola y nos abrió la puerta. Entramos y nos sentamos en la última fila, la que quedaba libre. En primera fila, con cara de no haber dormido nada, estaba Jake, con sus mechones pelirrojos despeinados. No se dió cuenta de nuestra llegada, porque seguía con la cabeza baja y bostezando. El profesor, de unos cincuenta años, medio calvo y con unas gafas de culo de baso, se dirigió a la mesa. Soltó su maletín, y tras suspirar, se dió la vuelta y escribió en la pizarra: Primero De Bachillerato. Introducción.
La siguiente hora no la recuerdo con nitidez, más que nada porque me acuerdo que estuve jugueteando con la chapa de Los Rolling, y no presté mucha atención de lo que decía el profesor. Sí que me quedé con que se llamaba Josh Nolant, pero que debíamos llamarlo señor Nolant. Dijo algo más de que nos daría clase de literatura, y a continuación repartió unos folios con lo que daríamos este curso. Después, mi cabeza se transportó a otro sitio que no era ni mucho menos el aula. Estaba cansada, un poco aturdida, y algo asustada. Mi madre seguía diciendo que si nos teníamos que mudar otra vez, lo haríamos, y eso no me agradaba. Y no se le había ocurrido otro momento para decírmelo que mientras desayunabamos. No comprendía que yo ya había encontrado mi sitio. Mis amigos. Mi hogar.
Qué bonito,joder *________* Hay que ver lo bien que escribe mi cacushi! :3
ResponderEliminarPublica pronto!
Bye ^^
OMG, me encantaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa *tomo aire* aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!
ResponderEliminarQue mucha presión que me metéis a mí para que escriba pero que tú tampoco publicas mucho ¬¬ *estoy ebria de felicidad* *OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO*
A mi me encanta el café, pero soy incapaz de hacérmelo xDDDDDDDD
O.O Lo de Pam no es normal! Jajaja, eso se le llama trauma traumatizante xDDD
Tia, me has puesto los pelos de punta hablando del instituto! TE MATOOO! xDDDD La cara de zombie, costumbre post institutonial (?) (de que **** estoy hablando?)
Uff, me da conque voy a estar igual que Mad el primer día xDDD Hasta que me pregunten en clase TT
Que bonitooooooouuu!:DD
Jajajaja, has añadido a la gata a la lista de personajes xDDDD Por qué no pones un perrito? xDDDD *Candela, deja ya a los perros, joder, que estás loca perdia'*
Publica pronto, chauuuuuuuu!
*OOOOOOOOOOOO* Me encanta, mushasha, ME ENCANTA! Escribes GENIAL! Cap.16 YA! ¬¬
ResponderEliminarWaaa esta genial! Seria muy divertido ver a Loren con cara de zombie hahahaha^^
ResponderEliminarUn beso!
Que realista!
ResponderEliminarPero que bien que escribe aquaa ♥!!!!!!!!!!!!
Es precioso en serio,de mayor leere tus libros y diré a esa la conozco yo (;
Besooos ;D
OH OH OH OH dame la cuenta de twitter de Madd pero que YAAAAAAAAA! Jajajaj
ResponderEliminarme parece muy tierna la relación Madd>Loren Loren>Madd :3 me identifico con Maddy y Loren. con Madd porque se despierta y enciende el ordenador al poco timepo, y con Lo porque tarda mucho en levantarse e___e