jueves, 13 de septiembre de 2012

Capítulo 22: Hope is the only thing stronger than fear.

Maddy abrió los ojos. La ventana estaba abierta, haciendo que las cortinas se meciesen en un dulce movimiento. Se desperezó y se incorporó un poco. Habían pasado doce meses desde que se había reconciliado con Logan y con las chicas. También habían pasado doce meses desde la última vez que habló con Matt, y no se arrepentía de aquello. Había oído algo de que se había mudado con su familia a Cuba, o algo así.  Era cierto que le dolía un poco que ya no supiese nada de su vida ni de cómo le iban las cosas, pero tampoco tenía ganas de volver a mirarle a la cara. Y tampoco creía que a Logan le hiciese mucha gracia que volviese a hablar con él. Al fin y al cabo, era uno de sus mejores amigos. A él también le debió de doler todo lo que les hizo.
Loren y su madre ya no vivían con ella. Habían alquilado un piso en un pueblo cercano, aunque Loren seguía yendo al instituto con ella. Ya no podía verla tan a menudo, pero era por su propia seguridad. Sabían que Phil seguía por allí y no querían tener más problemas. Una vez Maddy pasó por cerca de su antigua casa y lo vió, asomado por la ventana. Nadie lo había visto salir desde hacía mucho, y parecía que se pasaba los días sentado en la ventana, esperando a que su hija y su mujer volviesen. Sin embargo, seguía intentando encontrarlas, sin éxito. Y ellas seguían escondiéndose de él.
Pam y Maddy se hicieron más amigas. Mucho más amigas, ya que lo de Matt las acercó mucho. Pam se apoyó en Madison para superar el daño que Matt le hizo, y consiguió olvidarlo. Ella tampoco sabía nada de Matt ni de su nueva vida, pero ya no lo interesaba. Había conocido a un chico del instituto, Jordan, con el que ahora salía.
Aunque todo parecía ser bueno, no lo era. Su madre había conseguido un ascenso en su trabajo. Ahora era directora del bufete Pearson & Hardman, cuya sede se encontraba en EE.UU, muy lejos de allí. De momento podía dirigirlo a través de Internet, pero había gente que se oponía. Maddy sabía que habría un momento en el que la tensión podría con ella, y tendrían que moverse otra vez. Tenía miedo, porque sabía que significaba aquello: separarse de todo aquello que quería. Loren, Pam, las demás chicas de su curso... Y Logan. Era algo a lo que no estaba dispuesta a renunciar. Pronto harían un año, y quería hacer muchos más con él. Cada día que se despertaba se daba cuenta de que lo quería más aún que el anterior, si eso era posible. Logan tampoco estaba dispuesto a que se fuera, aunque sabía que si tuviese que irse, haría lo imposible por mantener su relación. Las relaciones a distancia no eran las mejores, pero sí podían funcionar si había una posibilidad de volver junto a él en un futuro próximo. Y realmente esperaba que la hubiese.
Un golpe en la puerta de su cuarto la sacó de sus pensamientos.
-¿Se puede, cielo?
-Claro. Pasa.
Su madre entró sonriente por la puerta. Iba con unos elegantes pantalones negros de campana, una camisa de gasa blanca, y una chaqueta a juego con los pantalones. Unos tacones altísimos dejaban entreverse. Se sentó a un lado de la cama, y empezó a acariciarle el pelo.
-Mamá, tranquila.
-Lo estoy.
-No, no lo estás.- dijo, riendo. Le cogió la mano a su madre, y apoyó la cabeza en su regazo.- el juicio va a salir bien, ya verás.
-En realidad, deberías ser yo la que te dijese eso a tí.
Maddy cerró los ojos. Después de doce meses, Phil y Megan seguían peleando por la custodia de su hija. Aquel día tenían el juicio definitivo, en el que se sentenciaría el destino de Loren. Si se aprobaba una orden de alejamiento, Megan podría quedarse con Loren. Sino, tendría que pasar unas temporadas con su padre, y otras con su madre. Todos estaban nerviosos, incluida Maddy. Pero su madre lo estaba aún más, porque sabía que casi todo dependía de ella
-Vístete, dentro de poco tendríamos que irnos..
Maddy asintió, y en cuanto su madre salió de la habitación, se cambió de ropa. No era cuestión de ir al juzgado con el pijama, aunque si por ella fuera iría así. Rebuscó en su armario y se puso unos shorts, una sudadera y unas botas, todo combinado con unas medias marrones. Llenó su bolso de cuero con todas las cosas que le iban a hacer falta y bajó abajo, donde su madre la esperaba, ya desayunada. Se despidieron de su padre y su hermana pequeña y, en coche, emprendieron su ruta hacia el juzgado.
***
-Cielo, deja el móvil.
-Estoy hablando por el WA con Lo, mamá.
-Debería estar ya allí, dios.- dice, preocupada, mientras acelera.
-No es tan tarde.
-Pero quería llegar antes para poder hablar con ellas. No creo que lo estén pasando muy bien las dos solas.
Se quedó callada. Madison sabía que no, no debían estar pasandolo bien. Y menos con su padre rondando por el edificio.
Tardaron unos minutos más en llegar. En cuanto aparcaron, la madre de Maddy le dió un beso en la mejilla a su hija y salió escopeteada por la puerta. Ésta última tuvo que arreglarselas para buscar a su amiga, aunque no tardó mucho. Estaba en los bancos de la entrada.
-¡Eh, Lo!
Loren se giró. Tenía pinta de haber llorado, así que Maddy se acercó corriendo y apretujó a su amiga en un fuerte y cariñoso abrazo.
-¿Cómo estás, cielo?
-Bueno... nerviosa.
-Ya, normal. Yo también lo estaría. De hecho lo estoy.
Las dos se rieron, aunque ninguna tenía realmente ganas de hacerlo. Se sentían derrotadas, no sólo por el juicio, sino por miles de razones que las abrumaban. Sin embargo, ninguna de las dos comentó nada. Aunque lo sabían.
-¿Y los demás...?
-Vendrán, no te preocupes. Logan estará aquí en poco.-le cortó, para que dejase de preocuparse.
Como vió que seguía cabizbaja, con aspecto poco saludable, la tranquilizó:
-Todo saldrá bien, Lo. Te lo prometo.- dijo, cogiéndole la mano.
Lo asintió y se echó hacia atrás apoyando su espalda en el respaldo de la silla. De vez en cuando resoplaba como si fuera dar a luz, pensó Maddy. Dios. Demasiada tensión. Afortunadamente, de repente apareció un precioso chico por la puerta de los juzgados. Llevaba el pelo despeinado, casi tapándole los ojos. A Madison se le volcó el corazón. Se puso de pie de un salto y avanzó decidida hacia él. Éste en cuanto desvió la mirada del suelo y la vió, sonrío ampliamente. Por poco les da un paro cardiaco a los dos. Hacía unas semanas que no se veían, y estaba claro que no podían pasarse tanto tiempo el uno sin el otro.
-Buenos días, princesa.
Logan atrajo con sus brazos a Maddy, susurrándole al oído. Ésta no pudo evitar sonreír y darle un leve y suave beso en los labios, para después agarrarlo de la mano y sentarse al lado de Lo.
-Hola, pequeñaja.- dijo Logan, mientras abrazaba con fuerza a Loren y le besaba la mejilla. Lo sonrió débilmente, aunque se veía que hacía un gran esfuerzo.
-He llamado a Pam. Dentro de nada está aquí.- anunció Logan de nuevo, mientras contemplaba preocupado la cara de frustración de Loren.
-Espero que pueda llegar a tiempo... No me gustaría que empezase el juicio sin ella.- dijo Lo, triste.
-Siempre podemos hablar con el juez. Seguro que lo entiende.- apuntó Maddy. Los tres se rieron, aunque fuera de lo absurdo que resultaba todo. - ¡Ah, se me olvidaba!
Maddy se sacó un paquetito del bolso, mientras su amiga y su novio la miraban curiosamente. Cuando lo hubo sacado, se lo tendió a Lo, que la miraba de manera extraña.
-¿Y esto?
-Un regalito de parte de Kat. Dice que te dará buena suerte.
Con los ojos brillándole, a punto de echarse a llorar, Lo abrió el paquetito. Dentro había una cadenita, de la que colgaba un pequeño búho.
-Amo a tu hermana.- dijo Lo, mientras se lo ponía. Se estaba esforzando mucho en reírse, pero aún así se le notaba la tristeza en la mirada.
Iba a decir algo más cuando la madre de Maddy apareció en el pasillo, con su elegante traje de chaqueta. Saludó a Logan y abrazó a Lo.
-Chicos, será mejor que vayáis entrando. El juicio empezará dentro de unos minutos.
Loren emitió un pequeño temblor, a la vez que se ponía tensa.
-Pero... Pam...
-Yo la espero.- dijo Madison, dispuesta a hacer de todo para que Lo no se pusiese nerviosa.- entrad vosotros y yo espero aquí a Pam. En cuanto venga entramos.
Loren asintió y acompañó de mala gana a Logan. Antes de que desaparecieran por la puerta, la madre de Maddy se giró y la miró intensamente.
-Va a ser duro, lo sabes, ¿no?
Maddy respiró hondo, mirándose las manos.
-Lo sé.
Cerró los ojos y se imaginó a su madre entrando en la sala. Podía oír sus tacones impactando contra el suelo, como si lo estuviera hundiendo. Se imaginó a Phil sentado detrás de una mesa, y a Megan en la misma habitación. Se imaginó a Loren detrás, agarrándo la mano de Logan, mientras intentaba controlar sus latidos. Se imaginó a ella misma, mordiéndose las uñas, tratando de no comerse un dedo. Todo lo que allí se decidiese, todo lo que allí se dijese, todas las miradas, todas las sensaciones. Todo aquello perduraría en ellos siempre, sobre todo en Lo. No quería entrar allí, no quería ver cómo cambiaba su vida. Tenía el oscuro presentimiento de que todo acabaría mal, de que Lo tendría que irse, y quién sabe qué podría pasarle en las temporadas que viviese con su padre. Sólo quería correr lejos de allí, en un lugar dónde nada de aquello pudiese suceder.
Una chica apareció en el edificio. Parecía ir con prisa, porque giraba la cabeza en todos los ángulos posibles  buscando algo o alguien. En cuanto su mirada se cruzó con la de Maddy, emitió un pequeño chillido y se acercó a ella corriendo.
-Por favor, dime que no he llegado demasiado tarde.
Maddy se río. Pam tenía la cara descompuesta; sabía que se mataría a sí misma si llegaba tarde al juicio de Lo.
-No, tranquila. Pero es posible que hayan empezado, así que tenemos que entrar ya.
Su amiga simplemente asintió y la acompañó al interior de la sala. Acababa de llegar el juez, y las partes estaban sentándose. Su madre, con su traje de chaqueta y su seguridad implacable, se había quedado de pie al lado de Megan, con unos papeles en la mano. Parecía realmente furiosa. Pam y ella se sentaron en el mismo banco que Logan y Lo. Ésta última abrazó a Pam en cuanto llegaron y se quedaron las dos sentadas juntas, agarraditas de la mano. Maddy pasó al fondo del todo y se quedó entre Logan y un gran espacio de banco vacío. En cuanto el juicio empezó, tuvo que agarrarle la mano, para que la tranquilizase. Adoraba cuando Logan acariciaba la palma de su mano con sus yemas, aparte de que conseguía hacerla evadirse de cualquier problema que ocurriese en su alrededor. Y era precisamente lo que necesitaba en ese momento.
El juicio transcurrió muy lento. Su madre y el abogado de Phil se turnaban para interrogar a distintas personas en el estrado. Cuando le tocaba a uno, el otro se levantaba gritando cosas como "¡Capciosa!, ¡Irrelevante!, ¡Coacción, señoría!". También escuchaba a veces que los testigos se acogían a algo llamado "enmiendas".  Ella reconocía todos esos términos, pero no le daban buena espina. Nada allí le daba buena espina.
Cuando el alguacil llevó el veredicto del jurado tras un receso de cinco minutos, notaba el corazón latirle tan fuerte que le dolía; parecía que se le iba a salir del pecho. Logan la agarró muy fuerte, y vio cómo Lo se ponía muy, muy tensa. Todos tenían las caras pálidas. El juez le tendió la hoja al alguacil después de haber leído el veredicto y le dijo que la leyese en voz alta. Cuanto más se acercaba a la frase que deseaban oír, más lento parecía ir. Miró unos segundos antes a su madre, que cogía la mano de Megan con fuerza, mientras ésta última cerraba los ojos. Todo el mundo contuvo la respiración.
No recordaba muy bien lo que ocurrió después. Sólo vislumbró siluetas borrosas, aunque sabía que el veredicto nos era favorable. Megan consiguió la custodia completa de Lo, y una orden de alejamiento para Phil. Madre e hija se fundieron en un abrazo que pareció interminable, y luego aplastaron a la madre de Maddy en otro. Logan y Pam abrazaron a Lo, que lloraba como una posesa. Maddy también fue arrastrada por esa ola de cariño, alivio y felicidad.
Después de una media hora de abrazos, felicitaciones y demás, Lo y Megan observaron silenciosas cómo Phil las miraba con odio desde lo lejos de la sala. Aquella mirada parecía más una advertencia que un resentimiento, como si quisiese decirles que aquello no quedaría así. Sin embargo, tampoco se preocuparon mucho; no en aquel momento.
Todos salieron afuera.  Habían decidido celebrarlo en casa de Maddy, con una comida cuantiosa y alegre. Sin embargo, ella no se encontraba bien. Debía sentirse alegre, aliviada. Feliz por su amiga. Pero en cambio sentía un vacío peligroso en su interior, cómo si tuviese miedo de algo. Sentía escalofríos y sólo deseaba dormir y despertarse días después, cuando todo hubiera pasado. Entonces, recordó la última mirada de Phil al salir de la sala, sus ojos reluciendo de ira; esa última advertencia de que no todo había acabado ahí.

Holip. Hacía mucho que no publicaba en la novela y he decidido darle unos caps como final, para que no se quedase así de abierto. Espero que os gusten y comentéis. ¡Besis!

2 comentarios:

  1. ME HAS DEJAO MUERTA. *Entonces, recordó la última mirada de Phil al salir de la sala, sus ojos reluciendo de ira; esa última advertencia de que no todo había acabado ahí.* OOOOOOOOH. TE HA QUEDADO CLAVAO.
    ME HA ENCANTAAADOOOOO. EN SERIO. AH, Y QUIERO MÁS BESOS ENTRE LOGAN Y MADDY. MUAHAHAHAAHAHAAH.
    BESILLOS!

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  2. Oh, dios, me estaba dando algo al leerlo. Creía que quizá, después de todo, el desgraciado ese se quedaba con la custodia de Lo. Me alegró mucho saber que no era así, pero como Maddy, también yo tengo un mal presentimiento sobre todo esto. Espero que el hombre ese no llegue a hacer nada. Qué mono Logan, jo. Y Pam, que es amor.

    Sube cuando puedas c:
    Un beso <3

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