martes, 12 de julio de 2011

Capitulo 3: Gente nueva

Cuatro paredes enormes de color rojo me obsevaban. Mi cama, mi antigua cama, con sábanas rojas con lunares blancos estaba puesta en el extremo derecho de la habitación, junto a dos enormes puertas que tenían pinta de ser el armario. Me acerqué a ellas, y las abrí. No, no era un armario. Era un vestidor. Con millones de percheros y un enorme espejo al fondo. Mis ojos debían asemejarse a platos cuando descubrí que en la pared izquierda del vestidor había una puerta. La abrí y allí estaba el baño. Con azulejos blancos y toallas rojas. Todo cómo yo le había descrito a mi madre en un ataque de nervios. Salí del vestidor, y con la espalda echada en las puertas de éste, miré al fondo. Había un gran ventanal, con balcón incluido, un escritorio de madera, el cual tenía encima un portátil nuevo, una estantería con todos mis libros, un sillón de cuero,... Y lo que más me impresionó. Una guitarra eléctrica colocada en la pared. Me acerqué. ¿De qué color era? Negra. Y roja. La acaricié lentamente, y ví que estaba firmada. Escudriñé la firma. Ponía, entre garabatos: Hayley. Oh, dios mío. Era de la vocalista de Paramore. Sonreí profundamente. Mis padres se lo habían currado para que me gustase mi habitación, para que estuviese cómoda, para que la mudanza no me afectase tanto... Y lo habían conseguido.
-¡Maddy!¡Ven, ven! ¡Te voy a enseñar mi habitación! ¡Es chulísima!
Kat estaba emocionadísima, con su rubia cabecita asomada por la puerta. Tenía los mofletes sonrojados, como cualquier niña sana de ocho años. Su vestido, azul cielo, presentaba una mancha marrón, como si se hubiese tirado por el césped del jardín y se hubiese manchado de tierra.
La sonreí, y la invité a pasar. Me senté en el sillón de cuero, y la senté en mis piernas.
-¿Te gusta la mía? Me han puesto una guitarra.
Kat miró asombrada las paredes, la guitarra y las puertas del fondo. En sus ojos adiviné que más de un día y más de dos se vendría a pasar las tardes en mi habitación, para meterse en lo que ella ya había adivinado que era el vestidor.
-Me encanta. Es igual de bonita que la mía.- empezó a pegar saltitos de la emoción.- sólo que en la mía hay un castillito para que Elphie juegue.
- ¿En serio?.- puse cara de sorprendida.- que chuli. Vamos a verla. Pero te aseguro que tu habitación no es mas guay que la mía.
-Eso ya lo veremos.- Kat se dirigió a la puerta y me guiñó un ojo.
Empezó a correr saltando por el pasillo, dirigiendose a la siguiente puerta respecto a la mía. En aquella puerta, había un letrero que ponía: Katherin. Entramos y vimos, una habitación exactamente igual que la mía pero con las paredes en celeste, sin ordenador portátil, sin guitarra eléctrica y sin sillón de cuero. En vez de eso, tenía un cajón entero de muñecas, un pequeño piano y el castillito de juguete para Elphie. Y allí estaba ella, relamiendose el pelaje y mirándonos angelical y felinamente.
-Vaya, pues sí que es chula tu habitación...- me senté en la cama y admiré el cuarto de Kat. La verdad es que era precioso.
-Toc, toc. ¿Se puede?.- mi madre se asomó por la puerta.- han venido los nuevos vecinos.
Kat y yo nos miramos.
-¿Los vecinos han venido a vernos?.- pregunté, incrédula. Vaya muermo de urbanización.
-Sí, los de la casa de al lado. Están abajo.- mamá abrió la puerta para que saliésemos.- y tienen una hija de tu edad.
-Sí, genial, una pija de mi edad.- susurré mientras bajaba con Kat por las escaleras.- ¡verás que bien nos lo vamos a pasar! Tu me pintas las uñas y yo te pinto los labios... Genial.
Suspiré otra vez, y cuando vimos a los vecinos en el salón me quedé asombrada. Los padres, pijos totales, estaban hablando con mi padre. Su hija, al parecer hija única, estaba sentada en el sofá con cara de aburrimiento. ¿Qué es lo que me extrañó? Que tenía el pelo negro, con una mecha violeta y que llevaba una camiseta de Green Day. Era de las mías.

3 comentarios:

  1. yo al princpio pense que le abia robado la camiseta jajaja xD

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  2. XD XD No, es simplemente que es de las suyas, les gusta el mismo tipo de musica :)

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  3. Vale, no me esperaba para nada lo de la chica, te lo juro, jajaja. ME HE ENAMORADO DE SU HABITACIÓN. Yo quiero una así ;( Esta tarde sigo leyendo, juro.
    Besos, Amanda,

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